¿Tiene bolso para la bici?

Brompton st Pancras

Hace unos años escribí una entrada acerca de un viaje lúdico que había realizado a Bruselas. Esta semana vuelvo a viajar a la misma ciudad – pero esta vez por motivos profesionales. Es allí donde mi nuevo empleador tiene su sede europeo. Viviendo (de momento) en Inglaterra, tengo el lujo de no estar obligado de viajar en avión para llegar al capital belga. Con un simple cambio de tren en Londres, un control de pasaportes y de seguridad un tanto molestos pero no iguales de desagradables como en el aeropuerto de Stansted, un viaje de 4h30 de puerta a puerta es posible. Este lujo no me va a durar demasiado más tiempo, ya que el inesperado voto para abandonar la Unión Europea me inspira a hacer mi propio Brexit (¿o debe ser exBrit?) con más prisa.

IMG_20160704_101728

Con la “nueva” bici plegable (que tiene ya año y medio, por lo cual ya no es tan nueva) tengo la opción en los trenes Eurostar para llevar la de dos ruedas como parte de mi equipaje. Así de fácil, pensé. Así tengo el mismo ejercicio como si estuviera en casa y veo un poco más de la ciudad europea, bastante más que podría si viajara entre el hotel y la oficina en metro, la opción por defecto. Yo soy una persona bastante racional y el tren subterráneo no me da especial miedo aún con los ataques terroristas en la estación de Malbeek (en la línea que conecta el hotel con la oficina). Aún así, evitar el metropolitano tiene una pequeña ventaja más. Si uno se pone a pensar así, por supuesto, hay que olvidar que mi medio de transporte elegido para llegar a Bruselas pasa durante treinta kilómetros por debajo de la mancha inglesa.
Me he desviado. Estaba hablando de la posibilidad de llevar la bici en el tren, pero se me olvidó comentar de la estúpida restricción. Había leído en el sitio web de Eurostar de la necesidad de una “bag” para envolver el vehículo antes de su subida al tren, pero no encontraba clarificación ninguna en la web corporativa ni en los blogs y foros de viajeros. Al final opté por llevar una gran bolsa de plástico que había conservado de una entrega a domicilio de un pequeño colchón.
Al llegar al control de seguridad me preguntó un guardia, “¿Tiene bolsa para la bici?”. Le dije que sí.

 

Él no exigió ver dicha bolsa, ni lo saqué en ningún momento. Subí la bici al tren como en cualquier otro tren británico y ni me miraron. Pregunté a un empleado de la empresa de trenes el motivo de su requisito de bolsa. Me contestó que era una medida de seguridad por sí se caía la bici encima de un niño. No sé exactamente cómo
Me pregunto si tendría la misma experiencia cuando vuelvo a España y deseo viajar en AVE u otro tren de largo recorrido. ¿Hay alguien que ha intentado viajar en aquellos trenes con una bici plegable? ¿Cómo fue la experiencia?

Anuncios

Acerca de Ciclista Urbano

Un ciclista que vive en la ciudad y usa su bicicleta como modo de transporte.
Esta entrada fue publicada en Consejos básicos, Información, Intermodalidad, Seguridad, Trabajo y etiquetada , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s