Mi propia medicina

A veces uno debe tomar su propia medicina. Después de haber escrito sobre los beneficios del ejercicio y la necesidad de aprovechar cada oportunidad para realizar actividad física. En concreto, había adaptado un artículo de Lars de Copenhagenize.com, en que recomendaba realizar todos los viajes en bici, aunque tardemos más que en otros modos de transporte, porque sino, no encontraríamos el tiempo para hacer el ejercicio físico que nuestro cuerpo necesita. Ahora, Pablo León ha escrito en su blog de El País sobre un tema relacionado.
Yo estaba totalmente de acuerdo con estos autores, y en un intento de demostrar lo listo que soy, planteé un viaje más largo de mi habitual. Iba con más confianza después de haber demostrado que la bici muchas veces puede ser más rápido que el coche, aunque en este caso la velocidad no iba a ser un punto a favor.
El viaje en cuestión me llevó desde el Hospital Doce de Octubre al Barrio de Hortaleza. Si las cuentas, son 23 quilómetros. Yo los conté (aunque luego me ha robado alguien mi cuentaquilómetros, pero no aquel día). El inicio empezó bien y la verdad es que, aunque yo no soy gran fan del gasto público en crear “infraestructuras” para bicicletas, fue más agradable que ir circulando por la ciudad.

de Nosolometro.Blogspot.com
El problema fue cuando llegué a “La Peineta”, lugar del medio-construido estadio olímpico. De hecho, el anillo verde se construyó principalmente para las olimpiadas, y al perderlos a Londres, quedó paralizado la construcción (y la mayoría del mantenimiento) del anillo. Me tocó ir por los desvíos provisionales, pero en aquel momento me perdí y no encontraba de nuevo la pista bici hasta más adelante, cerca de la Calle Fenelón. Allí empecé a circular otra vez por la pista bici, hasta llegar casi a la zona de Hortaleza, donde se encuentra la oficina de mi empresa al lado del parque de negocios Cristalia.
Llegué un poco cansado. El trayecto (incluido el tramo en que me perdí) me había hora y cuarto en completar. Pero llegando a la oficina estaba pensando en todas los beneficios de la actividad física que había hecho, que seguramente no lo habría hecho si no fuera por esta decisión de llevar la bici.
Y tampoco demasiado tiempo. Google Maps dice que es un viaje de 20 minutos en coche, pero en mi experiencia tarda bastante más, sobre todo si tienes en cuenta el tiempo para aparcar en los dos términos del viaje. Y así me he mantenido un poco más en forma, tanto mentalmente como físicamente.
Lo haré de nuevo.

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Acerca de Ciclista Urbano

Un ciclista que vive en la ciudad y usa su bicicleta como modo de transporte.
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2 respuestas a Mi propia medicina

  1. David Mayo dijo:

    Vaya faena. La verdad es que es una vergüenza que se gasten tanto en infraestructuras que luego no se usan…. ¡Bienvenido a África!

    David.

  2. Pingback: Descuidado del blog, y de mi ciclismo. | El Ciclista Urbano

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