¿Más que un simple propósito?

Llevo dos años y medio trabajando en mi empleador actual. Cuando entré, mis compañeros me tomaban por un loco cuando, a la segunda semana de entrar en la empresa, empecé a llegar en bici. Me llegaba todo tipo de comentario, algunos tremendistas, otros simplemente disuasorias, y otros de desaprobación. Pero el año nuevo con sus nuevos propósitos ha dado lugar a unos cambios inesperados.

Dibujo de Christopher Koelle

Lucía era una de las personas que más se mostraba su incomprehensión ante mi comportamiento. Al principio,  sus comentarios eran del tipo tremendista, por ejemplo “será todo una aventura venir en bici”, “Jon se arriesga la vida cada día”… estos no fueron sus palabras exactas, pero eran de este estilo.

… Y volvemos a lo de los propósitos del año nuevo. A lo largo del año pasado la cosa iba cambiando.  Y cambió definitivamente el día de Reyes cuando al final le regalaron una bici. Y anunció su intención de venir a trabajar en dos ruedas. Pero las que no vienen con motor (ella también adquirió una moto el año pasado, quizá por eso la evolución hacia la bici…) Yo lo descarté al principio. Pero hacía tan buen tiempo la primera semana del año, que al final quedamos el jueves 5 en ir juntos a la oficina. Yo la prometí que la acompañase pensando que “ya lo cancelará”.

El día 5 de enero amenezó con un sol increíble y iniciamos la marcha con fuerza. Ella estaba preocupada al principio que yo iba a querer venir rápido a la oficina y que ella me ralentizaría mucho. Subimos la cuesta de María de Molina tan rápido que necesitamos parar un momento para que recuperasemos: tampoco hay que pasarse la primera vez que se salga.

… Y llegamos a la oficina en 55 minutos en total, parada incluida. Yo, el de poco fe, pensaba que se quedaba ahí, que sería la única vez. Pero la semana siguiente ella me propuso que lo hiciéramos otra vez. No tuve más remedio que ir de nuevo. Y esta vez nos acompañó Sofia también. Tres personas llegando a la oficina en bici de forma simultánea.

La oficina, como la mayoría en Madrid, no tiene un espacio específico para bicicletas. No hay problema, uno de los almacenes se está convirtiéndo en aparcamiento. Bueno, exagero un poco, pero la cosa está cambiando. Ahora vamos a por David y Paula!

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Acerca de Ciclista Urbano

Un ciclista que vive en la ciudad y usa su bicicleta como modo de transporte.
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